El \(\text{VaR}\) al nivel de confianza \(1-\alpha\) (habitualmente \(\alpha=5\%\) o \(\alpha=1\%\)) es la pérdida que, en un horizonte dado, no se espera superar con probabilidad \(1-\alpha\). Formalmente, si \(r_t\) es la rentabilidad, el \(\text{VaR}_\alpha\) cumple:
es decir, \(-\text{VaR}_\alpha\) es, sencillamente, el \(\textbf{cuantil}\; \alpha\) de la distribución de la rentabilidad.
VaR histórico: estima el VaR directamente como el cuantil empírico \(\alpha\) de la muestra de rentabilidades observadas, sin imponer ninguna forma paramétrica.
VaR paramétrico normal: asume \(r_t\sim N(\mu,\sigma^2)\), de modo que:
con \(z_\alpha\) el cuantil \(\alpha\) de la normal estándar.
VaR paramétrico t de Student: sustituye la normal por una t de Student estandarizada, más adecuada cuando —como muestra el Capítulo 13— la distribución de la rentabilidad es leptocúrtica:
con \(q_\alpha^{t_\nu}\) el cuantil \(\alpha\) de la t de Student con \(\nu\) grados de libertad, y el factor \(\sqrt{(\nu-2)/\nu}\) reescalando la t para que tenga varianza unitaria antes de multiplicarla por \(\sigma\).
VaR por simulación de Monte Carlo: simula numéricamente un gran número de escenarios de la distribución supuesta (aquí, la misma t de Student estimada) y calcula el cuantil empírico \(\alpha\) de esas simulaciones. Cuando existe una fórmula cerrada equivalente, como en este caso, la simulación debe converger a ella: es una comprobación útil de que el procedimiento está bien implementado antes de aplicarlo a situaciones sin solución analítica (por ejemplo, una cartera con varios activos).